![]()
EN DIOS CONFIAMOS
Por Joseph Tkach
No hay duda, Dios quiere que confiemos en Él. Debemos confiar en Él, no
en nosotros mismos. Debemos confiar en que Él es bueno, que nos ama y que esta
lleno de misericordia. ‘Nuestra
fe debe estar en Él. Él es confiable, absolutamente confiable y fiel.
Confianza o fe, es el ingrediente clave de nuestra nueva vida en Cristo.
Somos justificados por fe (Romanos 3:28), santificados por fe (Hechos 26:18) y
salvos por fe en Jesucristo. Vivimos por fe (1 Tesalonicenses 1:3) y oramos en
fe. No podemos complacer a Dios sin fe (Hebreos 11:6). ¡Esto es absolutamente
esencial!.
Cuando ponemos nuestra confianza en Dios, estamos confiando en que Él
sea nuestra propia vida (Colosenses 3:4). Esto significa que cuando ponemos
nuestra confianza en Dios por primera vez, estamos dando el primer paso hacia
una confianza en Él para ¡absolutamente todo!
Un
paso mas allá de creer
La confianza, por naturaleza es activa. No aceptamos simplemente que Dios
hizo algo por nuestra salvación del pecado y la muerte y luego seguimos nuestro
camino sin pensar mas en el asunto. Confiar en Dios no puede ser una cosa
pasiva, por su propia naturaleza tiene que ser activa. La fe genera acción. Es
mucho mas que solo creer un conjunto de hechos sobre Dios (vea Santiago 2:19),
es confiar en que Dios es y hace todo lo que dijo que va a hacer en y por
nosotros. Y cuando confiamos en Dios, estamos comprometidos a todo lo que Él
esta comprometido.
Por eso que la adoración es tan
importante y significativa para nosotros como hijos de Dios. La adoración es un
medio que Dios nos ha dado para recordarnos quien es Él y qué ha hecho por
nosotros.
Por medio de la adoración Dios nos ayuda a comprender mas profundamente
y a valorar quien es Él y lo
que nos ha dado. La adoración nos ayuda a conmemorar y celebrar su amor por
nosotros y las cosas buenas que ha hecho por nosotros.
Cuando confiamos en Dios, no queremos ocultar ninguna parte de nuestra
vida a Él. Queremos que Él nos transforme en la persona que Él quiere que
seamos, confiamos en Él para saber que hacer y como hacerlo.
El Espíritu Santo nos guía y nos da poder para amarle con todo nuestro
corazón, mente, alma y fuerzas (Marcos 12:30) y para adorarlo, desearlo y
deleitarnos en El (Salmo 37:4).
En la adoración, alabamos a Dios por su poder y amor. Expresamos y
ejercemos nuestra fe en que Él siempre será la realidad mas importante en
nuestras vidas. Nuestra alabanza nos ayuda a poner la vida en una perspectiva
real.
Cuando confiamos en Dios, comprendemos que Él es nuestra mayor
prioridad. Él es mas importante para nosotros que todo lo demás, tiene mas
valor que las posesiones, el dinero, el tiempo, la reputación y aun esta vida
mortal. Él es nuestro todo en todo.
El mayor mandamiento
El mayor mandamiento, dijo Jesús, es amar a Dios con todo lo que somos.
Esto quiere decir que orientamos nuestra vida alrededor de El y su voluntad para
nosotros. Cuando confiamos en Él, creemos que Él sabe lo mejor para nosotros y
queremos complacerlo. Él es nuestro punto de referencia, nuestra definición de
una vida significativa.
Confiamos en Él para darnos un corazón nuevo, para hacernos mas y mas
como Él, para guiarnos a amar lo que Él ama y a valorar lo que Él valora.
Nunca podríamos hacer nada de esto por nosotros mismos, naturalmente,
tenemos que confiar en que Dios cumplirá su promesa de hacer su obra en
nosotros de adentro hacia fuera, transformándonos por el Espíritu Santo.
Confiar en Dios es creerle y querer seguir sus consejos, seguirle donde sea que
Él nos guíe.
Cuando confiamos en Dios, confiamos en Él con todo lo que somos, nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro combinados. Como un bebé descansando en los brazos de su madre, nosotros descansamos en el amor de nuestro Padre celestial y esto es algo ¡en lo que vale la pena pensar! Å