El Noticiero
Junio de 1999

Personalmente con... Joseph Tkach

Estamos viviendo en los últimos días

¿Vemos "las señales de los tiempos"? ¿Está la escritura en la pared? "También debes saber esto: que en los últimos días se presentarán tiempos difíciles" (2 Timoteo 3:1). Desastres en el clima. ¿Está todo llegando a un punto culminante? ¿Estará la tercera guerra mundial inminente, o llevará el problema de computadores en el año 2000 a nuestra civilización al caos?
¡Estamos viviendo en los últimos días!, y lo hemos estado en los últimos 2.000 años. Los últimos días, dijo Pedro, ya están aquí (Hechos 2:16-17). "En estos últimos días", se nos dice en Hebreos 1:2, Dios "nos ha hablado por el Hijo". "Los últimos días" ¡comenzaron con Jesucristo! Cuando Pablo le dijo a Timoteo acerca de los últimos días, no estaba necesariamente prediciendo el futuro, sino describiendo el día en que estaba viviendo. Le estaba describiendo a Timoteo el mundo en que vivía. Las guerras siempre han estado con nosotros. Los desastres naturales han plagado a la humanidad por muchos milenios. La sociedad se ha estado derrumbando, y la violencia ha estado aumentando por siglos.
"Oiréis de guerras y de rumores de guerras. Mirad que no os turbéis, porque es necesario que esto acontezca; pero todavía no es el fin" (Mateo 24:6). Habrá hambrunas y desastres, pero estos son solo el comienzo del problema. Habrá persecuciones, y habrá predicciones. La gente dirá: Está a la vuelta de la esquina, pero no lo crean. No se alarmen. Perseveren. Hagan el trabajo que tienen por delante.
Algún día, el fin llegará. Pero los rumores acerca del fin han sido grandemente exagerados. Si el posible fallo de computadores cuando llegue el año 2000 es un desastre, lo cual es lejos de ser cierto, yo no creo que será el último desastre que experimentaremos. El mundo ha tenido muchos desastres desde que comenzaron los últimos días hace aproximadamente 2.000 años, y estoy seguro de que habrá más. Dios puede terminar el mundo cuando Él quiera, y yo estaré feliz cuando venga ese día, pero no veo ninguna prueba bíblica que demuestre que será pronto.
Francamente, necesitamos fe y esperanza no importa si haya guerra o no, no importa si el fin está cerca. Necesitamos fe y celo no importa cuán malos sean los días, no importa cuántos desastres nos azoten. Nuestra responsabilidad ante Dios no cambia con los tiempos: Nuestro trabajo es predicar el evangelio, predicar el arrepentimiento y el perdón, enseñar a los creyentes y adorar a Dios.
Cuando examinamos la escena mundial, podemos ver muchos desastres en África, Asia, Europa y América. O, si miramos con ojos un poquito diferentes, veremos que los campos están blancos y listos para la cosecha. Hay trabajo que hacer mientras estemos aquí. Hay trabajo que hacer. Es por eso que estoy desilusionado por el hecho de que nuestros ingresos están más bajos que el presupuesto, pero estoy decidido a continuar con la obra no importa lo que suceda. Haremos lo mejor que podamos con lo que tenemos, aun si esto implica más recortes, y exhortamos a las personas a unirse a nosotros para hacer "la obra".
Jesús nos llamó a perseverar, a correr con paciencia la carrera que tenemos por delante. Así mismo, Pablo nos habla del fin, cuando los hijos de Dios sean revelados, cuando toda la creación sea liberada de la esclavitud de la corrupción (Romanos 8:19-21). Entonces, ¿cómo vivimos? "Gemimos dentro de nosotros mismos, aguardando... la redención de nuestro cuerpo" (vers. 23). Estamos deseosos de que los tormentos de este mundo terminen, pero también tenemos paciencia (vers. 25).
Pedro nos presenta el mismo cuadro. Él también deseaba que llegara el día del Señor, el tiempo cuando los elementos fueran destruidos (2 Pedro 3:10). ¿Qué consejo nos da él? Debemos tener una "conducta santa y piadosa, ¡aguardando y apresurándoos para la venida del día de Dios!" (vers. 11-12). Esta es nuestra responsabilidad todos los días. Somos llamados a vivir vidas santas, no a hacer predicciones que la Biblia no nos autoriza a hacer. Debemos ser fieles en nuestras vidas diarias.
No obstante, en los últimos días habrá gente con apariencia de bondad, pero que niegan el poder de Jesucristo. Habrá personas que engañan y que son engañadas, personas que proclaman que el fin está cerca. No se alarmen; no sean engañados. Simplemente, debemos hacer lo que Dios le ha dicho a su iglesia que haga por aproximadamente 2.000 años; adorar, enseñar y predicar.
Dios se encargará de la hora. Nuestra responsabilidad es trabajar fielmente, no importa cuándo venga el fin. Predicciones correctas no cuentan en el día del juicio, sino la fidelidad será recompensada. Sin embargo, algunas personas parecen estar ansiosas de que venga el fin.
Es interesante ver que los que especulan con la profecía a menudo mezclan el nacionalismo con las profecías. Están interesados en el bienestar de Norteamérica especialmente, como si los norteamericanos estuvieran en más necesidad de arrepentimiento que los chinos. Ellos quieren arrepentimiento nacional para que Dios "sane esta tierra", y entonces ellos puedan vivir en paz y seguridad. Muchos de ellos asumen que si los norteamericanos obedecen a Dios, entonces segarán las bendiciones prometidas a la antigua Israel.
El arrepentimiento es algo bueno, por supuesto. Es bueno tener paz y seguridad, y yo disfrutaría tales bendiciones como cualquier otra persona. Pero me pregunto acerca de la conveniencia de querer que otros se arrepientan para que podamos disfrutar las bendiciones. ¿No comienza el arrepentimiento en el hogar, con nuestro egocentrismo? ¿No debe ser un mayor incentivo para nosotros querer acercarnos a Dios el que otros reciban bendiciones espirituales? ¿No nos dijo Jesús que nos preocupáramos por otras naciones, no solo la nuestra?
En este mundo decaído, Dios permite desastres naturales, pecados y cosas malas. Él también hace que brille el sol y que caiga la lluvia sobre los buenos así como sobre los malos. Así como lo demuestran Job y Jesús, Él también permite que la maldad caiga sobre los justos. Esta es la forma en que Dios permite que el mundo funcione.
Para la antigua nación de Israel, bajo un pacto especial, Dios prometió que si la nación era obediente, Él prevendría los desastres naturales que normalmente azotan a los malos y a los justos. Él no les dio esta garantía a otras naciones, ni tampoco dijo que otras naciones se podían elegir a sí mismas como la nación con más favor delante de Dios. Las naciones modernas no pueden clamar como promesas las bendiciones que Dios le ofreció específicamente a Israel en un pacto especial que ahora está obsoleto.
La Biblia no garantiza que aun si todo el país de Estados Unidos de América se arrepiente, ya no habrá más problemas.
El nuevo pacto, un mejor pacto, ofrece vida espiritual en vez de garantizar bendiciones físicas. Por fe, debemos concentrarnos en lo espiritual, no en lo físico.
Las cosas físicas no son malas, por supuesto, y muchas veces Dios interviene en cuestiones físicas para ayudarnos. Pero el nuevo pacto no garantiza cuándo ni dónde lo hará. El nuevo pacto nos llama a tener fe no importa cuáles sean las circunstancias, a ser fieles a pesar de la persecución, a tener paciencia a pesar del gran deseo del mejor mundo que Jesús traerá.
He aquí otra cosa que puede poner la profecía en una mejor perspectiva. El propósito más importante de la profecía no es hacer que nos concentremos en fechas, es para que conozcamos al Señor. La profecía nos señala hacia Jesús, la mejor de todas las bendiciones. Una vez que hayamos llegado a nuestro destino, ya no tendremos que concentrarnos en el camino que nos trajo a Él.



Preguntas y respuestas acerca de los días de adoración

Pregunta: Si mi congregación no se quiere reunir los domingos, ¿cómo puedo dirigirla al nuevo pacto? ¿Qué debo hacer en cuanto a los miembros que tratan de convencer a otros de que no es pecado observar los festivales israelitas?

Respuesta: Los pastores definitivamente deben estar dirigiendo a las congregaciones hacia el nuevo pacto. Pero el nuevo pacto no implica adoptar una serie de días de adoración particular.
Las congregaciones necesitan recibir información sobre los días de adoración tradicionales para que puedan respetar más a otros cristianos y para que se sientan más cómodos con los días que condenábamos en el pasado, no importa si deciden celebrarlos o no.
También queremos que los pastores provean servicios de adoración en las fechas de los festivales cristianos tradicionales, o en conexión con estos, para aquellos que deseen celebrarlos. Aun así, los pastores no deben abandonar a quienes deseen observar los festivales israelitas. La razón para esto es que creemos 1) que la Biblia nos enseña que los días no definen al cristiano, y que 2) podemos proveer mejor para las necesidades espirituales de las personas mediante lo que están acostumbrados y con lo cual se sienten cómodos cuando hablamos de asuntos culturales que no son pecaminosos.
No tenemos evidencia de que Pablo, por ejemplo, jamás exigió que los judíos cristianos, cuya historia y hábitos eran celebrar los festivales israelitas, dejaran de hacerlo. Sabemos que él solo dijo que no pusieran tales exigencias sobre los gentiles, y que aceptaran a los gentiles como miembros de la casa de Dios sin los festivales u otras costumbres.
Creemos que es malo exigir, en el nombre de la religión, que las personas dejen de hacer cosas que no son pecado. Hemos dejado el legalismo y la crítica asociada con los festivales israelitas, pero no hay necesidad de que la iglesia exija que todos sus miembros abandonen completamente estos festivales.
Aquellos que insisten en hacer de los festivales un requisito legal para pertenecer al cuerpo de Cristo se deben tratar como Pablo instruyó, como personas que causan división. Pero aquellos cuya fe está en Cristo y que celebran los festivales israelitas, y que respetan la opinión de los creyentes que no los celebran son tan cristianos como aquellos que celebran el Domingo de Resurrección y la Navidad.



"...Y habitó entre nosotros"

Por Luz Amanda León Acosta

Bajo el antiguo pacto, el pueblo de Israel estaba familiarizado con un Dios celoso, vengativo, implacable (Números 25:11; Deuteronomio 32:19-43; Salmos 79:5-7; Ezequiel 5, 6); exigente en el cumplimiento de un sinnúmero de leyes y estatutos; jefe de un ejército nacional (Éxodo 7:4; Josué 5:14; 1 Crónicas 12:22; Job 25:3; Isaías 9:7, 13, 19; 40:26); un Dios que ni siquiera se le podía abarcar en la finitud de un nombre, pues Él dijo a Moisés:
"Yo soy el que soy". Es un Dios inmenso, todopoderoso, creador del universo, pero al mismo tiempo, una divinidad ofendida que exige a su pueblo sacrificios cruentos para apaciguar su ira (Éxodo 29; Levítico 1); un "Juez de toda la tierra" (Génesis 18:25) que infaliblemente juzga de conformidad con la regla fijada en sus ordenanzas; un Rey sin majestad igualada, sentado en su trono, más allá de inalcanzables alturas, rodeado de coros angélicos que incesantemente le alaban.
Así concebía el pueblo de Israel a Dios antes de la venida de Jesucristo al mundo. Sin la encarnación del Verbo hubiera quedado incompleta y vacía la existencia del hombre y empobrecida la noción verdadera de su Creador. Este maravilloso Dios, que llama a todos los hombres sin acepción de personas, se conmovió de la enfermedad de su antes excelsa criatura; se apiadó de su ceguera espiritual, de su invalidez moral y de su condición de pecador perdido en las tinieblas de la muerte eterna, y así fue como, gracias a su bondad y amor infinitos, se rebajó a la condición de siervo, descendió de su trono de gloria para caminar a nuestro lado, en medio de las miserias y penumbras de este mundo.
Cristo se despojó de su inefable condición para aunarse al dolor y al sufrimiento de la humanidad en la persona de Jesús de Nazaret; lloró la muerte de un amigo, mas nos señaló el valor de la esperanza y de la fe; derramó su sangre inocente para lavar nuestras manchas y delitos; soportó la injusticia humana para enseñarnos su perfecta justicia; padeció la muerte más vergonzosa para darnos vida eterna; sintió tormentosa agonía y supremo abandono para señalarnos el camino que lleva a la patria celestial, el paraíso que antaño perdió el hombre, derrotado por la natural consecuencia de su culpa. Con la obra consumada por el Redentor se completó la semblanza de nuestro Dios, y su imagen se reflejó en la persona de Jesucristo (Juan 14:9). Así se puede entender que desde el Antiguo Testamento Él había jurado ser misericordioso (Miqueas 7:20), promesa que cumplió en el nuevo pacto (Jeremías 31:31-34) dándonos un nombre en el cual ser salvos: JESÚS (Hechos 4:12).
Desechemos aquella visión parcial e incompleta de nuestro amoroso Padre y familiaricémonos con el gran Dios de la gracia y el perdón. Hemos de recordar que, antes y después de la venida de Cristo, Él solo nos pide amar la misericordia (Miqueas 6:8; Mateo 9:13); ya no desea más holocaustos, sino sacrificios de alabanza a su nombre.
Este Rey celestial extendió su mano compasiva y descendió a la tierra para mudarnos el corazón de piedra por uno de carne que tuviera misericordia como Él la tuvo cuando visitó al hombre (Salmos 8:4). Por tanto, si creemos que Jesús venció al mundo y a la muerte, creemos en su obra y obedecemos su llamado, así veremos el día feliz cuando habremos alcanzado por su gracia el derecho de compartir su reino de gozo perfecto, gracias al amor infinito de aquel Dios omnipotente que "habitó entre nosotros" (Juan 1:14).
Cristo se despojó de su inefable condición para aunarse al dolor y al sufrimiento de la humanidad en la persona de Jesús de Nazaret.

Luz Amanda León asiste a la congregación de Bogotá, Colombia.



Instrucción Pastoral

Código de Ética (Siga este enlace para leer el Código de Ética)


Lugares del Festival 99 en América Latina

Argentina
La Fiesta se celebrará en los salones de reuniones de la iglesia en Bahía Blanca y Ezeiza. Tendremos reuniones en las noches planificadas para los ocho días en ambos lugares de la Fiesta.
Durante el fin de semana los servicios serán durante el día y tendremos actividades especiales.  Para más información, puede ponerse en contacto con Carlos Espinosa por este medio: Carlos_Espinosa@wcg.org. Los servicios serán en español solamente.

Bolivia
Tendremos una corta celebración durante el fin de semana planificada en las afueras de Cochabamba, Bolivia, en la florida región forestal de Chapari. Para información, puede ponerse en contacto con Mike Medina: Mike_Medina@wcg.org. Los servicios serán en español solamente.

Chile
Tendremos una celebración especial durante el fin de semana planificada en las afueras de Santiago, Chile en el área de un parque. Para información, puede ponerse en contacto con Carlos Martínez por este medio: Carlos_Martinez@wcg.org.
Los servicios serán en español solamente.

Colombia
Tendremos dos  lugares de la fiesta y posiblemente un tercero.
El primer lugar es Bogotá. La celebraremos el 25 y 26 de septiembre. Tendremos reuniones en la mañana y en la tarde de ambos días. El segundo lugar es Barranquilla. El tercer posible lugar será Pasto. Para información puede ponerse en contacto con Héctor Barrero por este medio: Hector_Barrero@wcg.org. Los servicios serán en español solamente

Costa Rica
Nos reuniremos en el Centro Comunal de Aguas Zarcas de San Carlos, Alajuela, Costa Rica. Las reuniones se llevarán a cabo los siguientes días: 24, 25 y 26 de septiembre de 1999. Las personas encargadas son Víctor Manuel Solano y Blanca de Solano (Teléfono: (506) 474-4836).

México
Acapulco: Nos reuniremos en el Hotel Club del Sol todos los días: del 25 de septiembre al 2 de octubre.
Las personas encargadas son Salvador Barragán, Tel. (52-5) 824-62-72, Correo electrónico: Salvador_Barragan@wcg.org y Alberto Esquivel, Tel. (52-5) 610-02-57, Correo electrónico: Alberto_Esquivel@wcg.org
Ciudad Juárez: Nos reuniremos en el salón de la iglesia en Avenida del Charro y Melquiades Alanis, en los siguientes días: 25 y 29 de septiembre, 1 y 2 de octubre.
Los servicios de alabanza y oración serán los siguientes días: 26 y 28 de septiembre. Tendremos actividades sociales, tales como noche de talentos, paseos a parques, etc., pendientes  de intercalar durante la fiesta.
La persona encargada es Vicente Dimakis Santín, Calzada del Río # 9665-12, Fraccionamiento Alondra, Cd Juárez, Chih. 32460, México (Teléfono: 25-50-24).

Perú
Nos reuniremos en Pumacahua #1907, El Porvenir, Trujillo, La Libertad, Perú. Los días de reunión serán del 25 de septiembre al 2 de octubre.
Las personas encargadas son Héctor Arteaga, Tel. (51-44) 25-72-99 y Michael Cieza, Teléfono (51-44) 20-64-95, Correo electrónico: micieza@mid.unitru.edu.pe

Uruguay
La Fiesta se celebrará en los salones de reunión de la iglesia en Montevideo y Salto, Uruguay.
Tenemos planificados servicios de evangelización especiales para el fin de semana.
Para información, puede ponerse en contacto con Mike Medina: Mike_Medina@wcg.org.
Los servicios serán en español solamente. No tendremos servicio de tradución.


Australia y Nueva Zelandia
Equipando a los santos para el siglo 21

Ministerio de todos los creyentes, programas de reestructuración y de capacitación
fortalecen a los miembros y a las congregaciones.

Por Rod y Ruth Matthews

BURLEIGH HEADS, Australia. Hace un par de años, la iglesia en Australia y Nueva Zelandia ha llamado consistentemente a los miembros a reconocer y emplear sus dones para la obra del ministerio y la edificación del cuerpo de Cristo.
La respuesta a este mensaje puede ser vista en el ámbito individual, de la congregación y nacional.

Individual
Los individuos no solamente están identificando nuevas oportunidades para servir, sino también están reconociendo sus décadas de fiel servicio como un ministerio genuino guiado por el Espíritu.
Esto produce más respeto hacia el ministerio de servicio de otros y reconocimiento de la necesidad para todos los miembros de participar en el ministerio —servicio— hacia los demás como discípulos del Gran Siervo Rey.
La oficina de desarrollo de la iglesia —dirigida por John McLean— enfatiza este llamamiento para el ministerio en las conferencias y seminarios de entrenamiento de liderazgo. El papel de los pastores es enfatizado como una parte para capacitar a más personas para el ministerio en las congregaciones.
Nuevas oportunidades están surgiendo para servir en los ministerios establecidos y para iniciar nuevos. En adición, los consejos de las congregaciones proporcionan una forma práctica para que los miembros espiritualmente maduros provean apoyo y estímulo a los pastores.

Congregaciones
Las congregaciones son bendecidas con más y más personas que contribuyen a un incremento del número de ministerios, y apoyan y complementan el trabajo de los pastores. En algunas áreas sin pastor residente, los equipos pastorales están llenando el vacío.
Un enfoque del trabajo pastoral es el equipar a los santos para el ministerio: identificar, equipar y desplegar esos dones para varios ministerios dentro de cada congregación.
Para apoyar esto, el primer programa de una serie planeada de tres programas nacionales de entrenamiento fue conducido en enero en el campamento de la iglesia en el  lago Moogerah, Queensland.
Más de 80 personas de Australia (y dos de Nueva Zelandia) se reunieron por cuatro días para asistir a seminarios, conferencias, culto y compañerismo.
"El concepto del ministerio de todos los creyentes ahora ha tomado raíz, reforzado y expandido en el programa de entrenamiento", dijo John Klassek, un miembro de Perth, del oeste de Australia, "lo cual creo que abre un sinfín de posibilidades y potencial para compartir el evangelio en el campo australiano."
Miembros de iglesias pequeñas encontraron estímulo y apoyo de sus hermanos representantes de congregaciones más grandes, mientras que los lazos de unidad fueron reforzados por ideas sugeridas y recursos ofrecidos.
"Hemos sido equipados con una visión para el futuro de la Iglesia de Dios Universal, que es real, está viva y es una parte esencial de la obra de Dios para alcanzar a los perdidos de este mundo", dijo Leanne Ashcroft, una miembro de Morwell, Victoria.
Con un énfasis en el liderazgo del siervo, el programa ofreció sesiones sobre el culto, la predicación, el ministerio de mujeres, el servicio a la comunidad, el ministerio de niños, la evangelización, la capacitación y el liderazgo. Otro programa de entrenamiento está programado para junio.
"La actividad excedió las esperanzas de los participantes", dijo el Sr. McLean. "La experiencia fue animadora para los asistentes y para la hermandad porque personas dotadas y talentosas ven que nuestro compañerismo tiene un futuro y quieren contribuir para ese futuro."

Nacional
Administrativamente, la iglesia no solamente ha enseñado y animado al ministerio de todos creyentes, sino también ha reestructurado su administración financiera y ha establecido consejos nacionales de asesores (en Australia y Nueva Zelandia) de miembros maduros, dotados y respetados de la iglesia.
En agosto la administración regional anunció una nueva administración financiera que asegura que 75%  de los donativos de las congregaciones sea aplicado a los costos de mantenimiento y crecimiento de las congregaciones de donde se hacen las contribuciones o los donativos.
La implementación de esta estructura nueva está en proceso, requiere un plan estratégico de cada congregación antes de que los fondos puedan ser aplicados.
La nueva estructura está diseñada para "facilitar el crecimiento en nuestra iglesia y promover más la participación del miembro", dijo el director regional Rod Matthews, presentando la propuesta a los pastores.
Lo esencial para la estructura nueva es el reconocimiento de que las congregaciones crecen por una serie de fases, de ser un grupo pequeño a una iglesia en un hogar a una congregación que pueda apoyar al pastor de tiempo parcial, para apoyar al pastor permanente a plantar iglesias nuevas.
Se busca equilibrar la eficacia de la administración centralizada con el impacto local del servicio a la comunidad y la evangelización.
También, en agosto, la oficina australiana anunció la designación de un Consejo Nacional Asesor para proporcionar ideas, ver el efecto de estas ideas y apoyo a la administración nacional.
Los 10 miembros (dos pastores empleados, cuatro miembros ordenados o miembros comisionados, y cuatro miembros laicos) del consejo se han reunido cuatro veces y es "una fuente de gran apoyo y consejo", según el Sr. Matthews.
Un Consejo Nacional de Asesoría en Nueva Zelandia conducirá su primera reunión en mayo.

Servicio a la comunidad
El uso de recursos centralizados y habilidades para el beneficio de las congregaciones se ha visto en el área de los medios de comunicación desde mediados de 1997, cuando la iglesia lanzó la revista Living Today ("Viviendo Hoy") como "una herramienta para el uso de las congregaciones en el servicio de sus comunidades".
La revista de 16 páginas está diseñada específicamente para lectores que no están en la iglesia.
Las congregaciones distribuyen la revista en sus comunidades (por medio de sus amigos, salas de espera, buzones y estantes de periódicos), claramente vinculando la revista a sus congregaciones.
Es un medio de 1) servicio a la comunidad; 2) construir una identidad; y 3) establecer una relación de confianza de manera que los miembros de la comunidad puedan responder positivamente a invitaciones a actividades de la iglesia o servicios.
Living Today también ha sido utilizada por otras denominaciones como parte de sus actividades de servicio a la comunidad.

Foundations of Faith
En mayo, la iglesia lanzará una publicación nueva titulada Foundations of Faith ("Fundamentos de Fe").
Esta publicación será inicialmente un suplemento de Living Today, pero más tarde será una publicación separada.
Está diseñada para traer lectores mediante lo básico —los cimientos— la creencia cristiana, enseñanza, práctica y fe.
"Vemos a Foundations of Faith como una herramienta valiosa para que los miembros y las congregaciones la usen en compartir el evangelio con amigos y conducir clases para presentar a las personas a la cristiandad y al discipulado", dijo el Sr. Matthews.


Anciano de Nigeria liberado de la prisión
Por Randal Dick
Las vidas de personas reales en situaciones reales han sido registradas por Dios para nosotros en lo que llamamos la Biblia. En raras ocasiones, vemos la Escritura vivida en el tiempo presente. Debo compartir uno de esos momentos con ustedes.
Esta es la historia de uno de nuestros ancianos en Nigeria. Hace dos años solicitamos oraciones por David Adelana, quien estuvo encarcelado por casi dos años. A continuación leerán acerca de su increíble historia. Es difícil no alabar a Dios a medida que leemos esta historia:

Era el 15 de enero de 1997 cuando un caballero vino a verme a la oficina. El saludo fue breve. El visitante me informó que su jefe quería hablar conmigo en las oficinas centrales de la policía estatal. Todos sabían que una invitación a charlar con el jefe de policía podría indicar el comienzo de un período indefinido de detención.
Claro está, no vi a ningún jefe. Él simplemente me entregó a un oficial quien me entregó a otro oficial quien me llevó a la estación de policía y me entregó al oficial encargado de la estación.
Me quitaron los zapatos, el reloj y las gafas y me llevaron a una celda que medía como 5 por 3 metros y que tenía varios costales de cereal enmohecido atrayendo cucarachas.
Desde las ventanas se veía una zanja estancada con agua verde oliva, el resultado de reacciones químicas y biológicas entre los elementos y una mezcla de comida podrida, orina, materia fecal y todo tipo de basura.
Cada vez que el viento soplaba en nuestra dirección llevaba una ráfaga de olor agridulce que se aunaba al olor denso de sudor de 50 a 60 hombres y de 20 a 50 costales apiñados en 167 metros cuadrados. Este iba ser mi hogar por los siguientes cuatro días, antes de ser transportado al conocido centro de detención en Alagbon, un suburbio de Lagos.
En Alagbon encontré a otras 10 personas arrestadas. Dos éramos cristianos, y los otros musulmanes. Al final de nuestro sufrimiento, solo los dos cristianos debían cumplir 23 meses de encarcelamiento. Todos los demás fueron puestos en libertad en el transcurso de varios meses.
En mi caso fueron 23 meses de prisión sin procesamiento justo, durante los cuales fui interrogado por solo seis días. Durante el resto del tiempo fui simplemente abandonado e ignorado por mis carceleros.

¿Por qué yo?
¿Por qué tales cosas les suceden a los cristianos? ¿Qué he hecho? ¿Cuál es exactamente mi delito? ¿Por qué permite Cristo que se cometan estas injusticias vez tras vez? ¿Cómo puede uno llevar esta carga?
¿Cómo iban mis cinco hijos, de 6 a 20 años, a continuar orando por la libertad de su padre día y noche, sin ningún éxito aparente?
Ahora, ya todo pasado, puedo contestar estas preguntas con un poco más de seguridad. Puedo entender con mayor profundidad las escrituras que acostumbramos leer en tiempos de sufrimiento: Romanos 5:3-5; Hebreos 12:5-11; 1 Pedro 1:6-7; Santiago 1:2-4, 12.
El resultado es que hoy en día soy una persona mucho mejor de lo que hubiera sido si no hubiera experimentado esos 23 angustiosos meses de existencia inhumana.
Espero ser una persona más paciente, más comprensivo de las debilidades e idiosincrasias de otros, mucho más dispuesto a aceptar la situación en que esté, o sea, estar contento.
Y, entonces, el beneficio: mi matrimonio. Comencé a tratar mis dificultades matrimoniales durante mi encarcelamiento. Mi experiencia me dio perspectivas acerca de lo que en realidad es importante en la vida.
Al pensarlo bien, había estado pidiendo ayuda durante todos mis 25 años de matrimonio. Bueno, aquellos miembros que han estado pidiéndole a Dios que mejore sus matrimonios, y que no han sido ayudados por excelentes sermones, tengan cuidado. ¡Más fuertes métodos pueden estar en camino si continúan orando!

Transformación en la iglesia
Mi encarcelamiento aconteció justo cuando la transformación de la iglesia comenzaba a cobrar impulso. Muchos miembros siguieron por sus propios caminos, algunos de los cuales eran verdaderamente raros. Me libré de la mayor parte del alboroto, mi propia reorientación tomó un rumbo diferente.
Cuando llegué a Alagbon, me encontré con la grata sorpresa de que una hermandad vibrante ya estaba activa allá. El grupo se reunía tres veces al día, durante la mañana y la tarde para servicios de adoración y oración, y por la noche para estudiar la Biblia. Si no hubiera sido por el nuevo entendimiento de nuestra posición dentro de la familia de creyentes no hubiera asistido.
Hubiera observado mis sábados santos por mi propia cuenta, y que miserables 23 meses hubiera tenido, ¡sin mencionar las muchas oportunidades que me hubiera perdido de aprender!
Esta hermandad, dirigida principalmente por pentecostales, incluía todas las clases de cristianismo que existen en Nigeria hoy día: católicos, protestantes de diferentes denominaciones, todos tipos. Era un grupo interesante, enfrentados a un problema común.
Pronto aprendí que era bueno tener gozo y exuberancia delante del Señor si de hecho el sentimiento es genuino.
Aunque nunca hablé en lenguas, pronto aprendí que algunas formas de hablar en lenguas pueden ser sinceras. Todavía creo que demasiadas son falsas, usadas para posición social o enaltecimiento propio.
Algo a lo que nunca me acostumbré fue a la oración durante la cual todos estaban prácticamente gritándole a Dios, sacudiendo sus puños y sus cabezas a Él, literalmente mandándole hacer esto o lo otro.
Poco después de que me uní a ellos, comencé a compartir con nuestra congregación en la prisión los atributos especiales de la Iglesia de Dios Universal, tales como el cuidadoso y diligente estudio de la Biblia, disposición para creer lo que dice la Biblia y rechazar toda autoridad contraria a la Palabra de Dios, y respetar la Palabra de Dios, de modo que no se acomode a la voluntad e ideas propias.
Esta actitud es atrayente para todos los que honestamente buscan a Dios. Poco después, personas acudieron a mí para obtener respuestas bíblicas a varias de las preguntas de la vida, y preguntas acerca de quién y qué es Dios y otros temas parecidos.
Por preferencia popular llegué a dirigir el servicio del martes por la tarde, el cual era dedicado a las preguntas y respuestas, a pesar de oposición de ciertas partes. Aprendí a calmar tal oposición apegándome a la Palabra de Dios, admitiendo en lo que estaba errado (y encontraron errores en varias ocasiones), y escuchando detenidamente las objeciones.
En poco tiempo me eligieron asistente del pastor, y con el tiempo llegué a ser pastor antes de que me pusieran en libertad. Esto me dio la oportunidad de enseñar acerca de lo que somos y la manera en que hacemos las cosas en la Iglesia de Dios Universal. Y a la vez aprendí cómo añadir entusiasmo, espontaneidad y gozo de adoración a nuestros servicios.

Gracias, David, por compartir esta aventura espiritual con nosotros. Nos regocijamos en tu liberación de esta prueba y oramos que Dios multiplique el valor de tu sufrimiento muchas veces más en las vidas de todos nosotros que hemos sido animados, corregidos e inspirados por tu experiencia.



Estudio Bíblico
Lo que los Evangelios nos enseñan
sobre las Sagradas Escrituras

Las Escrituras eran una parte importante de la obra de Jesús. Él usó el Antiguo Testamento como una base autoritativa para las creencias y la conducta. Él usó la Biblia hebrea para probar sus declaraciones, para explicar su misión y su ministerio, y para comunicar la voluntad de Dios para su pueblo.
Jesús y los fariseos estaban de acuerdo en que Dios inspiró las Escrituras. Jesús no estaba de acuerdo con sus interpretaciones, pero concordaban en la creencia básica de que estos escritos eran verdaderos y autoritativos.
Ya que Jesús estaba de acuerdo con los fariseos en este punto, no tuvo necesidad de enumerar todas sus creencias acerca de la Escritura, ni explicar las razones para sus creencias. No obstante, Jesús usó las Escrituras tan a menudo que podemos ver lo que Él creyó acerca de la Escritura. Los discípulos que escribieron los Evangelios también usaron la Escritura frecuentemente, y podemos ver, por la manera en que las usaban, que tenían las mismas creencias.
1. De acuerdo con Jesús, ¿quién escribió el Torá? Mateo 8:4; 19:8. ¿Dijo Él también que Dios era el autor de por lo menos dos de los mandamientos? Mateo 15:4; 22:31-32. ¿Cómo podía un autor humano escribir las palabras de Dios? Versículo 43. ¿Registraron los profetas exactamente palabras que Dios dijo acerca de sí mismo? Mateo 9:13; 11:10; 12:18; 15:8-9.
2. Mateo menciona un sinnúmero de versículos del Antiguo Testamento que fueron cumplidos por Jesucristo. ¿Quién fue la fuente de estos versículos? Mateo 1:22; 2:15. Mateo nos dice que varias escrituras fueron dadas "mediante" los profetas Isaías, Jeremías, Daniel (Mateo 2:17; 3:3; 13:35; 24:15). ¿Quién fue la fuente de estas escrituras?
3. ¿Esperaba Jesús que se cumplieran todas las palabras de los profetas? Mateo 5:17-18; 26:24, 31, 54, 56. ¿Reprendió Él a los fariseos por no entender a los profetas? Mateo 12:7; 21:16, 42. ¿Tomó a las Escrituras en consideración, aunque habían sido escritas cientos de años antes, para aplicarlas al día en que estaba viviendo? Mateo 15:7; 19:8.
4. ¿Cómo usó Jesús la Escritura como una respuesta decisiva a las preguntas sobre las doctrinas? Mateo 12:3-5; 19:4; 22:31-32. ¿Cómo citó de Deuteronomio en respuesta a las tentaciones de Satanás? Mateo 4:4, 7, 10. ¿Quiere decir esto que existe una autoridad mayor que la humana en las Escrituras?
Comentario: Nuestro Señor claramente consideraba en alta estima la Escritura. Siempre la trató como verdad, como prueba definitiva, como enseñanza correcta. Era Dios comunicándose por medio de autores humanos. El mensaje era cierto.
Jesús entendió su propia misión en términos de la Escritura del Antiguo Testamento: "Yo he venido a cumplir la ley y los profetas. Todo debe cumplirse. Debo hacer esto porque ha sido inspirado por el Espíritu Santo, y lo que está escrito debe suceder. Los errores doctrinales existen porque ustedes no saben lo que dice la Escritura. Esta es la norma para la verdad" (paráfrasis de Mateo 5:17-18; 22:29; 26:54).
5. ¿Cuál fue la actitud de Jesús hacia las leyes del Antiguo Testamento? Mateo 5:18-19. ¿Les aconsejó a todas las personas a obedecer todas las leyes? Mateo 15:4; 19:17-19; 22:37-40. ¿Les dijo a las personas que obedecieran las leyes rituales? Mateo 8:4. ¿Les dijo que obedecieran a los fariseos cuando enseñaran la ley de Moisés? Mateo 23:2-3. ¿Deben obedecer las personas aun los detalles más insignificantes? Mateo 5:19; 23:23.
Comentario: Jesús les enseñó a las personas a obedecer cada ley en la Escritura, porque todas las leyes tenían autoridad divina. Las leyes le dijeron al pueblo del antiguo pacto de Dios lo que Él quería que hiciera, y lo tenía que hacer todo.
Las leyes rituales eran todavía parte de la Escritura. Describen lo que Dios le dijo a un pueblo específico en un tiempo específico en la historia. Pero esas leyes no se le dieron a la iglesia cristiana, y el pacto que contenía esas leyes se hizo obsoleto. Así como nosotros no tenemos que obedecer todas las leyes que Dios le dio a Abraham, no tenemos que obedecer todas las instrucciones que Dios le dio a los israelitas.
Aquellas leyes fueron inspiradas por Dios para un propósito temporero: "Todos los Profetas y la Ley profetizaron hasta Juan" (Mateo 11:13).
6. ¿Da la ley de Moisés la voluntad perfecta de Dios? Mateo 19:8. ¿Dónde encontró Jesús la guía autoritativa? Versículos 4-5. ¿Es suficiente guardar la letra de la ley? Mateo 5:21-22, 27-28. ¿Era la ley de Moisés demasiado estricta, o poco severa? Versículos 31-32. ¿Con qué autoridad dijo esto Jesús? Versículos 22, 28, 32, 34. ¿Qué norma más importante enseñó Jesús? Mateo 7:12; 22:37-40.
Comentario: Aunque Jesús tenía gran respeto por el Antiguo Testamento, enseñó que no era una guía completa para una vida piadosa. La ley de Moisés permitía el divorcio, pero el divorcio no es bueno. Jesús enseñó un principio más importante, la regla de oro, el camino del amor y la misericordia. La ley de Moisés incluía amor, pero no identificaba al amor como el principio más importante. Jesús sí lo hizo.
Jesús tenía altas normas de la manera en que los humanos debían tratarse los unos a los otros. Era más estricto que los fariseos. Pero cuando se trataba de la pureza ritual y las reglas sobre el sábado, Jesús era más permisivo que los fariseos. Jesús a menudo tocó a las personas inmundas, y a menudo sanaba en el sábado aunque podía esperar hasta después de este día.
"Cuando se trataba de la moral (por ejemplo, el divorcio), la interpretación de Jesús era más estricta que todos sus contemporáneos. Cuando se trataba de leyes [de adoración] (por ejemplo, el sábado), la interpretación de Jesús era poco severa. El énfasis de Jesús parecía sentarse en la compasión en vez de en la santidad" (Craig Evans, "Old Testament in the Gospels", "El Antiguo Testamento en los Evangelios", Dictionary of Jesus and the Gospels, InterVarsity, 1992, pág. 581).
En el Sermón del Monte, Jesús citó varias leyes del Torá, y entonces dio su propia enseñanza como un resumen del asunto. Al hacer esto, puso sus propias palabras al mismo nivel que la Escritura, como instrucción autoritativa de Dios. Sus palabras nunca pasarán, y es por sus palabras que las personas serán juzgadas (Mateo 24:35; 7:24-27; Juan 12:48). Él es el único que nos puede ayudar a conocer a Dios (Mateo 11:27).
Jesús habló con autoridad; su juicio era cierto, y sus predicciones estaban garantizadas. El Espíritu Santo enseñó sus palabras a sus discípulos (Juan 14:26), así como el Espíritu inspiró a los escritores del Antiguo Testamento. Estos dichos de Jesús sugieren que faltaba Escritura por escribirse, lo que hoy llamamos el Nuevo Testamento. Estos son los escritos que nos dan las palabras por las cuales seremos juzgados, palabras de Jesús y acerca de Él.
7. ¿Vio Jesús su propio ministerio en términos de las profecías del Antiguo Testamento? Lucas 4:16-21. ¿Creyó Él que los profetas predijeron su sufrimiento, muerte y resurrección? Lucas 18:31-33. ¿Cuál profecía de Isaías se aplica específicamente a Él? Lucas 22:37. ¿Creyó Él que las profecías se convertirían en realidad? Lucas 24:44-47. ¿Creyó Él que algunas profecías se convertirían en realidad en el futuro? Lucas 21:22.
Comentario: Jesús, como un rabino palestino que enseñó en la sinagoga, naturalmente arraigaría su ministerio en las Escrituras del Antiguo Testamento. La Biblia fue el fundamento de muchas de sus enseñanzas, para explicar su misión como el Mesías y para predecir el futuro juicio. Nuestro Señor tenía confianza en que las Escrituras eran fidedignas porque Él creyó que eran inspiradas por Dios. Él basó su vida y misión en esta convicción.
Muchas de sus enseñanzas tenían raíces en el Antiguo Testamento. La parábola del Buen Samaritano, por ejemplo, refleja la historia en 2 Crónicas 28:8-15: los hombres de Samaria les dieron comida, ropa y medicina a los judíos, y usaron burros para ayudar a transportarlos a Jericó. La parábola de la humildad (Lucas 14:7-14) expande lo que dice Proverbios 25:6-7.
Jesús a menudo se refirió a los caracteres del Antiguo Testamento: Abel, Noé, Abraham, la esposa de Lot, Isaac, Jacob, Moisés, Salomón, la reina de Saba, Jonás y otros. Aunque corrigió a los fariseos en cuestiones de interpretación bíblica, su aceptación de la historia bíblica no tenía que ser corregida.
8. En el Evangelio de Juan, ¿cómo describe Jesús al dador de la ley? Juan 7:19, 22. ¿Citó Él parte de la ley para apoyar la validez de sus propias enseñanzas? Juan 8:17-18. ¿Esperaba Él que las profecías bíblicas se hicieran realidad en su propio ministerio? Juan 13:18; 15:25; 19:24. ¿Qué autor del Antiguo Testamento escribió acerca de Jesús? Juan 5:46.
9. Además de los libros de Moisés, ¿qué más estaba incluido en "la ley"? Juan 10:34. ¿Cuán probablemente cierta era esta palabra? Versículo 35.
Comentario: Jesús citó Salmos 82:6, el cual describe a Dios criticando los líderes que no cumplen su responsabilidad para ayudar a los oprimidos. Con alguna ironía, Él llama a estos líderes "dioses", poderosos, elohim, y da juicio sobre ellos (Salmos 86:1). Los llama "dioses" e hijos del Altísimo, pero dice que ellos mueren así como todos los demás regidores humanos (vers. 6-7). La palabra de Dios —su juicio sobre ellos— vino a estos regidores injustos.
Jesús no está comentando sobre los líderes que están muertos ahora, ni sobre el salmo mismo. Lo está usando como un argumento "de menor a mayor": "Si dijo "dioses" a aquellos a quienes fue dirigida la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser anulada), ¿decís vosotros: ‘Tú blasfemas' a quien el Padre santificó y envió al mundo, porque dije: ‘Soy Hijo de Dios'?"
Al exponer este argumento, Jesús menciona que "la Escritura no puede ser anulada". No estaba tratando de probar esta idea. Al contrario, fue un punto en el cual estaba de acuerdo con los fariseos, y todo lo que tenía que hacer era mencionarlo. Las palabras humanas pueden ser anuladas. Pueden fallar, pero no la Escritura. Sus palabras son fidedignas, porque son inspiradas por Dios. Las Escrituras son la norma para la verdad, el registro exacto de la revelación de Dios, y la autoridad final para toda materia de doctrina, fe y práctica.

Michael Morrison


Conferencia Subregional

Crecimiento sano de nuestras congregaciones

Santafé de Bogotá, COLOMBIA. Durante el fin de semana del 15 al 17 de mayo se llevó a cabo en la capital colombiana una conferencia dedicada a presentar a los asistentes los conceptos explicados en el libro Natural Church Development ("Las 8 características básicas de una iglesia saludable") escrito por Christian A. Schwarz. Nos encontrábamos delegaciones de Puerto Rico, Ecuador, Venezuela y, desde luego, de diferentes ciudades de Colombia, entre ellas Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cúcuta, Armenia, Pasto, Dolores e Ibagué, además de muchos miembros locales, quienes se unieron a las delegaciones, especialmente durante el día sábado.
Los señores Charles Fleming, Salvador Barragán y Héctor Barrero expusieron cada una de las características que el libro menciona para que la iglesia tenga un crecimiento sano. Charles Fleming mencionó cuatro puntos básicos en los cuales debería sustentarse la conferencia: 1) Adorar a Dios; 2) Aprender las ocho características de una congregación saludable; 3) Orar por los demás hermanos y 4) Conocer lo que Dios está haciendo en nuestras respectivas congregacio-nes. Por su parte, Salvador Barragán nos introdujo cada una de las ocho características y Héctor Barrero presentó los principios bióticos en los cuales se basan estas características.
Todos los asistentes, alrededor de 70 personas, estuvimos muy contentos de poder participar en este seminario interactivo, durante el cual se respondieron muchas inquietudes y se enfatizó en el hecho primordial de que la iglesia como ser viviente debe crecer una vez se logre implementar en cada congregación los principios básicos que el libro expone claramente.
Durante el seminario tuvimos la oportunidad de escuchar un informe de cada una de las delegaciones, en el cual nos dieron a conocer la manera como Dios está interviniendo en cada una de las congregaciones de la iglesia a la cual representaban. Durante estas exposiciones tuvimos la oportunidad de escuchar a Gabriel Vélez y a su esposa, quienes nos comentaron cómo se han venido recuperando en la ciudad de Armenia luego del terremoto ocurrido en enero pasado. La ciudadanía está en labores de reconstrucción y ellos, al igual que otros hermanos afectados, desean agradecer a todos por sus oraciones y apoyo durante esta dura prueba. Gabriel atribuye el hecho de que su casa se mantuviera en pie a la intervención de Dios, pues un vecino le comentó la forma en que se tambaleaba durante el sismo. En general, cada una de las delegaciones colombianas coincidió en que necesitan de las oraciones de todos los hermanos para que Dios les brinde protección y sabiduría necesarias en los difíciles momentos por los que atraviesa la situación del país.
El lunes 17, día festivo en Colombia, terminamos la conferencia con la ordenación de Efrén Giraldo como el tercer díacono ordenado en Colombia. Efrén y su esposa Flor María viven en la ciudad de Popayán y desde allí atienden las congregaciones de Cali, Palmira y Pasto. Esta ordenación es una confirmación a la labor desinteresada y eficiente que los Giraldo vienen haciendo desde hace muchos años. Para concluir, celebramos la Cena del Señor y luego disfrutamos del delicioso almuerzo al que nos acostumbraron durantes los tres días de la conferencia.

Carlos A. García Plaza

Hallemos paz en Cristo

Parte 2
Nuevos enfoques

Por J. Michael Feazell

El mes pasado comentamos sobre dos valores importantes que guían las políticas de la iglesia en lo que respecta a los días de adoración: 1) Todos nuestros miembros son importantes, y 2) Jesús nos manda amarnos los unos a los otros.
Estos principios nos han llevado a una política que permite a cada congregación desarrollar, según sus necesidades particulares, su propio calendario anual para días de adoración siguiendo ciertas pautas que da la iglesia.
Por lo tanto, los días de adoración de una congregación pueden incluir una combinación de los festivales de Levítico 23 y los festivales tradicionales de la cristiandad.
También pueden incluir el sábado, o el domingo, o ambos días como días de adoración semanal. Hemos adoptado esta política por tres razones fundamentales:
La primera es que nos basamos en los principios ya mencionados.
Una segunda razón es que nuestra iglesia tiene una historia de 60 años de observar meticulosamente el sábado y los festivales de Levítico 23.
La tercera es que recientemente nos hemos dado cuenta de que estábamos equivocados al condenar a quienes adoraban en domingo y en los festivales tradicionales de la cristiandad, muchos miembros han hallado gozo adorando en esos días.
Siguiendo las instrucciones de Pablo sobre cómo manejar las diferencias en asuntos que conciernen a la forma de adoración, enseñamos a nuestros miembros a no despreciar ni condenar a otros por causa del día que han escogido para adorar a Dios (Romanos 14-15).
Al mismo tiempo, e igualmente importante, enseñamos a nuestros miembros a no causar división en el cuerpo de Cristo tratando de imponer determinado punto de vista sobre los días de adoración.
Los miembros que insisten en tratar de convencer a otros que ciertos días de adoración son los "verdaderos días bíblicos", o "los días de Dios", o los "únicos días correctos" están causando división en la iglesia.
Después de un par de advertencias, Pablo dice que aquellos que causan división deben ser retirados de la congregación (Romanos 16: 17-18; Tito 3:10). Los cristianos deben procurar la unidad y el amor de Cristo en medio de su diversidad; no se tolera la división.
Es importante que cada uno de nosotros piense concienzudamente sobre lo que hacemos para que podamos entender por qué decidimos esto o aquello. En la Iglesia de Dios Universal, creemos que la Biblia debe ser nuestra guía en todo lo que concierne a la doctrina y la práctica. Tal creencia es un aspecto vital en la herencia de nuestra iglesia.

Recordemos nuestra herencia
Un aspecto positivo de nuestra herencia como iglesia es que tomamos la Biblia muy en serio. Siempre hemos creído que la Biblia es la pauta para la verdad y que todas nuestras doctrinas deben ser consistentes con el mensaje de la Escritura.
Nos esforzamos por ser honestos con las Escrituras, sin importar a dónde nos pueda llevar. Nos mantenemos firmes en nuestra creencia de la Biblia, aun frente a la dura oposición, y nuestro compromiso es cambiar cuando encontramos en la Biblia que hemos estado equivocados.
Precisamente ese compromiso con la verdad bíblica fue lo que nos llevó a los cambios que experimentó la iglesia en la última década. Cuando los líderes de la iglesia se dieron cuenta de que algunas doctrinas estaban basadas en malas interpretaciones de la Biblia, no titubearon en cambiar esas doctrinas.
Pagamos un precio muy alto con la desilusión y el abandono de la iglesia por parte de muchos miembros. Muchos no estaban preparados para aceptar los cambios a pesar de la evidencia bíblica y las explicaciones.
No podían concebir la posibilidad de que la iglesia se pudo equivocar en tales cosas, y prefirieron rechazar las nuevas enseñanzas en lugar de enfrentar la pena de admitir que su iglesia había estado doctrinalmente deficiente.

El principio de los de Berea
¿Cuál debe ser nuestra reacción a los nuevos enfoques? En la Biblia vemos un excelente ejemplo en los miembros de una sinagoga judía de Macedonia en el pueblo de Berea (Hechos 17:10-12).
Cuando Pablo se presentó ante ellos con nuevos y sorprendentes conceptos sobre el Mesías prometido, siendo Jesús, el mismo que crucificaron en Jerusalén, la reacción de los de Berea fue muy distinta a la de los judíos de Tesalónica.
Los de Berea no rechazaron las nuevas enseñanzas. Más bien, estudiaron las Escrituras para ver si podían confirmar las nuevas enseñanzas. Ellos escucharon para entender las nuevas enseñanzas y permitieron que las Escrituras los guiaran en su entendimiento.

La reacción común
La reacción de los de Berea fue muy distinta a la de los tesalonicenses (Hechos 17:1-9). De hecho, la reacción común de los seres humanos es rechazar las nuevas ideas de forma inmediata y rehusarse a escuchar cualquier tipo de explicación.
Naturalmente, el resultado es que no se entienden las nuevas ideas y, por lo tanto, no se puede estar en posición de juzgar si la idea tiene sentido o es absurda.
Sin embargo, por extraño que parezca, la mayoría de las personas se sienten cómodas rechazando de forma inmediata las nuevas ideas que se les presentan.
Cuando la Iglesia de Dios Universal dio a conocer las nuevas enseñanzas de las doctrinas, especialmente las relacionadas con la Trinidad, el sábado y los días santos, los miembros reaccionaron de diferentes formas. Algunos escucharon atentamente con el fin de entender, luego estudiaron las escrituras para ver si las nuevas enseñanzas podían ser confirmadas.
Otros escucharon, pero no con el fin de entender. Más bien, escucharon para ver en qué se diferenciaban las nuevas enseñanzas de las antiguas, y así podían rechazarlas sobre la base de que eran diferentes.
Incluso otros escucharon con el fin de ver en qué se parecían las nuevas enseñanzas a las doctrinas de los cristianos que no pertenecían a la Iglesia de Dios Universal, y así podían rechazarlas sobre la base del parecido que tenían las nuevas enseñanzas con los cristianos que no eran de la Iglesia de Dios Universal.
En cualquier caso, los méritos que pudiesen tener las nuevas enseñanzas pasaron a ser irrelevantes; lo único que importaba era cuán diferente eran de lo que se había enseñado, o cuán parecidas eran a las enseñanzas de personas que no respetábamos.

No saber escuchar
Cuando nuestras doctrinas cambiaron, algunos miembros no escucharon con el fin de estudiar las nuevas enseñanzas.
Algunos escucharon solo las opiniones de sus amigos, parientes u otras personas. Algunos aceptaron las nuevas enseñanzas mientras que otros las rechazaron no sobre la base de un estudio personal, al estilo de los de Berea, sino simplemente porque aceptaban la opinión de personas a quienes respetaban.
Esas personas, aunque respetadas, pudieron o no haber estudiado a conciencia las nuevas enseñanzas.
Y algunos de los que no escucharon las nuevas enseñanzas las rechazaron simplemente porque eran nuevas.
Unos pocos nos dijeron que de hecho les daba miedo estudiar las nuevas enseñanzas pues tenían temor que hubiese algún engaño sutil que los llevase a la perdición.
De manera que decidieron no darse la oportunidad a sí mismos de aprender escuchando las explicaciones de las nuevas enseñanzas, y las rechazaron simplemente porque eran diferentes de lo que antes habíamos enseñado.
Sin lugar a dudas, hubo diversas formas como las personas reaccionaron a las nuevas enseñanzas. Muchos miembros rechazaron las nuevas enseñanzas al principio, pero con el tiempo las estudiaron por sí mismos.
Es importante entender que todas las reacciones mencionadas son normales. Pero también es importante entender que no estamos escuchando realmente una nueva idea a menos que primero entendamos el raciocinio que hay detrás de ella, y no podemos tener una perspectiva cristiana a menos que primero entendamos la idea y la revisemos a la luz de la Biblia.

Respetémonos los unos a los otros
Hoy en día nuestra iglesia está aprendiendo cómo respetar las diferencias que hay respecto a los días de adoración. Estamos aprendiendo cómo amarnos los unos a los otros siguiendo el mandamiento de Jesús (Juan 13:34) y, en ese amor, cómo mantener la unidad en medio de la diversidad, quiero decir diversidad en aspectos que atañen a la forma, manteniendo una feroz unidad en asuntos que atañen a la sustancia de la fe cristiana.
Algunas congregaciones se han visto divididas por causa del día de adoración semanal o de los festivales anuales. Se han visto actitudes de lado y lado que nada tienen que ver con el amor, y de un lado y otro se ven miembros que creen que tienen los "verdaderos días" en sus bolsillos.
Es este espíritu de condenar y acusar, el cual a menudo se expresa de manera sutil y destructiva pues no se atreve a hacerlo abiertamente, del que el apóstol Pablo dice que no tiene lugar en el cuerpo de Cristo.
De alguna forma, el verdadero punto que divide a los miembros de la iglesia no es los días de adoración, sino la falta de amor cristiano.
"El que dice que está en la luz y odia a su hermano, está en tinieblas todavía", escribió el apóstol Juan (1 Juan 2:9).
"Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritos y calumnia, junto con toda maldad" (Efesios 4:31).
"Más bien, sed bondadosos y misericordiosos los unos con los otros, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo" (vers. 32).

Las instrucciones de Pablo
Las palabras de Pablo en Filipenses 3:2-3 acerca de los judíos que decían que los cristianos gentiles debían someterse a sí mismos a la circuncisión, y, por consiguiente, a toda la ley (Gálatas 5:3) se aplican a nosotros hoy en día.
Pablo escribió: "¡Guardaos de los perros! ¡Guardaos de los malos obreros! ¡Guardaos de los que mutilan el cuerpo! Porque nosotros somos la circuncisión: los que servimos a Dios en espíritu, que nos gloriamos en Cristo Jesús y que no confiamos en la carne" (Filipenses 3:2-3).
Junto con Pablo la iglesia hoy en día debe en efecto decir: "Guardaos de los perros, esos hombres que hacen el mal, los que se glorían en los días. Porque somos nosotros quienes hemos entrado al verdadero descanso en Cristo, los que adoramos por el espíritu de Dios, quienes nos gloriamos en Cristo Jesús, quienes no ponemos nuestra confianza en simples formas y rituales".
Estas palabras, aunque duras, no son tan duras después de todo. Quienes argumentan que nadie es un verdadero cristiano si no aparta el día sábado según el mandamiento están acabando con el evangelio.
Cualquier doctrina que argumente que un día de adoración es la señal de un cristiano está atacando el mismo fundamento de la obra salvadora de Cristo.
Eso es establecer un criterio externo para la salvación y socavar la suficiencia de Cristo como el principio y el fin de nuestra salvación.
En otras palabras, la Biblia enseña que nuestra salvación depende única y exclusivamente de Dios, y no en nosotros, sin importar si adoramos o no en determinado día.

El verdadero descanso del sábado
La Biblia enseña que el verdadero sábado de descanso ha aparecido, el Hijo de Dios en quien solamente podemos encontrar el verdadero descanso eterno de Dios del cual el sábado semanal era una simple sombra (Mateo 11:28-30). Entramos en ese descanso cuando creemos en Cristo (Hebreos 4:3).
Declarar que el sábado semanal es una obligación para el pueblo de Dios es una forma inconsciente de declarar que el Mesías no ha venido, que no ha cumplido todas las cosas, que no se ha convertido en el verdadero descanso para su pueblo y que la fe en su sangre derramada y en su resurrección no son suficientes para nuestra salvación.
Eso es como declarar que no hay un nuevo pacto y que el viejo pacto aún está en vigor.
Es como declarar que uno necesita de la ley para ser salvo, y que sin la ley no podemos ser salvos. En la tercer parte de esta serie veremos en detalle lo que la Biblia dice acerca de esto.

Peligro sutil
Ahora bien, por supuesto, como todos sabemos, los que guardan el sábado (ya sea el séptimo o el primer día), no lo hacen para negar la suficiencia de la salvación en Cristo.
A menudo se espantan cuando escuchan a otros creyentes imponer su doctrina como acabo de hacerlo. Su meta, como la entienden, es obedecer a Dios, guardar su ley, hacer lo que ellos creen que Dios les manda hacer.
Sin embargo, es ahí precisamente donde hay un peligro sutil en la doctrina de quienes guardan el sábado. Aparentemente es una doctrina fiel a Dios, pero al declarar que la ley aún está en vigor, y que la ley es una obligación para los cristianos, niega el mensaje bíblico sobre el efecto práctico y espiritual del evangelio y el don de Dios de su hijo, el Mesías.
Es un golpe bajo al evangelio y se suma a la misma herejía de los judíos de Galacia, que uno no puede entrar al reino de Dios, o ser contado como pueblo de Dios, sin la ley.
En resumen, la doctrina del sábado enseña que se necesita algo más que la fe en Cristo, específicamente guardar el sábado semanal.

Aprendamos de los gálatas
Pablo se refirió a la herejía de los judaizantes en su carta a los Gálatas. La Iglesia de Dios Universal es diferente a los gálatas en cierta forma, y también se parece en cierta forma. Sin embargo, los principios permanecen.
No somos como los gálatas en el sentido de que no somos una iglesia donde hay judíos tratando de obligarnos a circuncidarnos y a guardar el sábado y otras leyes.
En cambio, somos una iglesia que ha sido, desde sus comienzos, observante del sábado y de otras leyes. Consecuentemente, la advertencia para nosotros no es rechazar las enseñanzas de los recién llegados herejes, sino rechazar las enseñanzas de los miembros que llevan muchos años, y que a pesar de ver la luz de Cristo brillando en nosotros, pretenden que continuemos observando los sábados y otras leyes.

La falsa enseñanza  no es permitida
Es importante observar que Pablo no decía que los judíos conversos debían dejar las costumbres de sus antepasados. Pero sí les exigía que no enseñaran ni animaran a los gentiles conversos a seguir sus costumbres.
Es por esa razón que la Iglesia de Dios Universal no exige que sus miembros dejen de seguir las costumbres tradicionales de su iglesia.
Sin embargo, la iglesia, al igual que Pablo, exige que nadie esté enseñando que es mejor o superior continuar con las antiguas costumbres (el sábado y otras leyes, leyes relacionadas con la pureza).
Una cosa es continuar relacionándonos con ellos. Otra cosa es creer que están haciendo méritos para ser más justos o superiores espiritualmente hablando.
Las personas que insistan en enseñar o en guiar a otros hacia esas herejías deben ser retiradas de la congregación (Romanos 16:17-18; Tito 3:9-11).

Los festivales de la cristiandad tradicional
De igual manera, si alguien cree que guardar los días de la cristiandad tradicional los hace más justos, está absolutamente equivocado.
Los festivales de la cristiandad tradicional tienen, sin embargo, el valor de la solidaridad con los hijos de Dios a lo largo de los siglos, observarlos es reconocer que el cuerpo de Cristo es mucho más grande que la Iglesia de Dios Universal, y que Dios ha estado, de hecho, trabajando en el cuerpo de Cristo por cerca de 2.000 años.
Es inútil decir: "Conozco a muchos que se dicen a sí mismos cristianos, aun en mi propia familia, que guardan esos días y van a la iglesia los domingos, pero no son ni la sombra de lo que es un cristiano".
Eso puede ser verdad. Podemos conocer a muchos que a sí mismos se llaman cristianos, pero eso no tiene nada que ver con los valores de lo que son el día del Señor y los festivales cristianos para los verdaderos cristianos.
Podríamos fácilmente usar los mismos argumentos para quienes adoran en el sábado. La falta de compromiso con Cristo por parte de algunos o de muchos de los que guardan ciertos días nada tiene que ver con el hecho de escoger determinado día; esto tiene que ver solo con el hecho de que hay personas que no se han comprometido.
No podemos juzgar a todas las personas que guardan cierto día por las conductas y las actitudes de otros cuyas debilidades son evidentes para nosotros.

No hay excusa
Muchos en nuestra iglesia han optado por reunirse en sábado porque ese es el día que normalmente han usado para sus reuniones.
Una vez más, Pablo nunca dijo que los judíos conversos debían dejar sus costumbres. Pero si decidimos congregarnos en sábado, debemos tener en nuestras mentes y nuestros corazones muy claro el hecho de que nuestras antiguas razones para reunirnos en sábado estaban basadas en interpretaciones incorrectas de las Escrituras.
Ustedes saben, cuando nuestra iglesia empezó a guardar los sábados tratábamos de ser fieles a Dios con lo que entendíamos, o creíamos entender, lo cual en sí mismo está bien.
Pero nuestro Dios es mucho más fiel de lo que nosotros somos, y su amor es tan grande que a su debido tiempo nos mostró el verdadero sábado, nuestro Salvador Jesucristo y el descanso que Dios nos da por medio de Él.
Ahora no tenemos excusa para seguir viendo el sábado semanal como una obligación, o que el hecho de congregarnos en ese día sea mejor que en domingo. Ahora sabemos que los verdaderos cristianos, excepto los judíos conversos, se congregaban en domingo desde los tiempos más primitivos.
Una cosa es segura: No importa cuál sea el día que nos congreguemos lo hacemos para honrar, adorar y glorificar a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, no lo hacemos para honrar el "día".
No importa cuáles sean los días que nos congreguemos, estas son ocasiones para hacerlo como cuerpo de Cristo para adorar al verdadero Dios. Vamos delante de su presencia (aunque Él está en todas partes, Él se congrega de una manera muy especial con la gente que se reúne) para amarlo, alabarlo, agradecerle, confesar nuestros pecados delante de Él, para participar de su gracia y aprender acerca de Él. No nos congregamos para declarar que lo estamos haciendo en el "día correcto".

Política de la iglesia
Nuevamente, siguiendo a Pablo, la Iglesia de Dios Universal no requiere que sus miembros, quienes tienen una larga historia de congregarse los sábados y guardar los festivales de Levítico 23, dejen de hacerlo.
Pero sí requiere que ningún miembro enseñe a otro que Dios nos manda a hacerlo, o que quien lo hace recibe una bendición especial, porque eso no es así.
No tenemos que abandonar las costumbres, pero tenemos que cambiar las enseñanzas y creencias que había detrás de esas costumbres.
Esa es la razón por la que la política de la iglesia es permitir cualquier combinación de festivales. Pero al hacerlo, la iglesia no va a permitir la enseñanza de herejías.
En lugar de eso, la iglesia requiere de todos que permitamos que el amor de Cristo guíe nuestros corazones para que podamos relacionarnos a pesar de la variedad de preferencias. Todos debemos estar en capacidad de entender y apreciar los distintos puntos de vista sobre esta materia.

El Próximo Mes
El mes pasado analizamos algunos de los problemas espirituales que hay detrás de la actitud de decidir quién es y quién no es fiel a Cristo por la elección que haya hecho del día de adoración.
Este mes consideramos la clase de actitud que la Biblia requiere para percibir los nuevos conceptos doctrinales, y qué dice Pablo de quienes tratan de promover falsas doctrinas dentro de la iglesia.
El próximo mes veremos las enseñanzas de Pablo acerca de la ley.



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